Hoy quiero hablar de un paisano nuestro muy particular y desconocido. Un pope en toda regla como fue nuestro convecino
Abu Yafar al Muqtadir. Al Muqtadir fue el rey de Zaragoza entre 1046 y 1081, treinta y cinco años de nada.
En aquel tiempo los reyes maños, los hudíes (una calle de La Romareda se llama "Andador de los hudíes"), de la familia
Banu Hud, tenían por costumbre repartir su reino entre sus hijos y el rey Suleyman repartió su reino entre sus cuatro hijos:
-Al Muqtadir, Zaragoza
-Mohamed, Tudela
-Yusuf, Lérida
-Lubb, Huesca
-Suleyman, Calatayud
y los hermanos empezaron a conspirar al mayor y proclamarse reyes, jerifes, jeques y demás. Asi que Muqtadir pasó su infancia persiguiendo y matando a sus hermanos por la gloria de nuestra bimilenaria Saraqusta. Solo Yusuf se puso farruco y logró sobrevivir porque compró a los condes catalanes y los zaragozanos (del Casco, la Madalena, el Arrabal y la Almozara) no lograron tomar Lérida de ninguna de las maneras. Los aragoneses, los de las cuatro barras, andaban por aquel entonces con Ramiro I cazando sarrios en el monte, porque tenían clavada en medio de su reino, la fortaleza de
Graus, más zaragozana que Bunbury y más mora que Bin Laden, y donde no podían avanzar.
Total que a Al Muqtadir entre los fatos, los leridíes y los catalufos, lo tenían frito y decidió comprar al
Cristiano Ronaldo de aquel entonces,
don Rodrigo Díaz de Vivar,
el Cid Campeador. Este delantero del Ejército Real de Zaragoza, amigo de la alianza de civilizaciones zapateril, se enfrentó a los aragoneses en Barbastro e hizo buenos estropicios en Lérida y el Bajo Cinca contra los de
Yusuf el trapacero y sus amigos de la pela. A todo esto, debió haber una expo o algo así, porque Al Muqtadir decidió hacer un palacio a la altura de la ciudad y sus circunstancias, y entonces construyó el palacio que lleva su nombre, la Al-yafariya, la Aljafería para todos los contemporáneos. Por fortuna no contrató a ningún fato en la obra para que no s
e les fuera la mano con el presupuesto y hoy mil años después lo podemos ver acabado.

Al final, el Cid se fue con su marcha
en busca del Chimo Bayo, siguiendo
La Ruta, y dejo a los zaragozanos bien preparados para que dos años antes de morirse capturasen a Yusuf y conquistaran Larida (que era como se llamaba entonces) y seguir hacia al sur. Al final el Reino Hudí de Zaragoza quedó tal que así como veis a la derecha y hasta que no viniera El Batallador (The Battlemaster) los aragoneses no pasarían de
la Coliseum. Otro día os cuento como sigue la historia.